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Kinergi · Blog · [Podcast] P7. Feng Shui para el amor y la pareja

[Podcast] P7. Feng Shui para el amor y la pareja

 

Ponemos nuestra felicidad, quizás demasiadas veces en manos de otros.

Encontraré el amor y la vida me sonreirá”.

¿Verdad?

En este sentido la literatura, el cine nos han hecho un flaco favor. Llenándonos de fantasías, expectativas y también de clichés.

Esa pareja que se aleja cogida de la mano hacia la puesta de sol, ¿es el final feliz que buscamos y que pensamos que nos merecemos?

Y para que la realidad encaje en esos modelos preconcebidos tenemos que “estrujarla” por aquí por allá, ignorar algunas partes. Desconectarnos un poco de lo que sabemos.

La pareja, el amor pasan a convertirse en un talismán mágico, uno además muy buscado. ¿Por qué? porque nos salvará de todos nuestros problemas. Pero ¿nos equivocamos? Y ¡qué responsabilidad para el otro! Y aunque es cierto que en muchas ocasiones tener una buena pareja te puede ayudar a tener una vida plena, te puede enriquecer, solo es eso: una ayuda.

De modo que encontrar una pareja, añadir a alguien a tu vida no tiene el poder de hacerte feliz. Porque ese poder, solo lo tienes tu mismo. Si por ejemplo tu trabajo te genera frustración, eso no va a cambiar. Si tu vida no está llena de abundancia, seguirá ahí. O tienes asuntos que resolver con tu familia, algo que te traumatiza no se irá. Quizás te anestesies un poco en la fase inicial del enamoramiento, pero tus niveles de felicidad tras el subidón inicial volverán a ser los mismos.

No hay atajos. Tendrás que volver a ti mismo y trabajar tu interior, con amor. Para comprenderte y para quererte a ti mismo. Antes de poder amar a nadie más.

La base es conocerse, si parto de la carencia cuando inicio una relación, atraeré ese mismo tipo de carencia, que reforzará la mía.

En el proceso de conocerme, de estar completo, aprendo lo que no quiero o no se acopla a mi vida. Conocer las necesidades de cada elemento es una ayuda importante. Me entiendo mejor y entiendo mejor al otro. Y mis expectativas pueden ser mucho más completas.

Tenemos que aceptar al otro, igual que el otro debe aceptarme a mí: conocernos y conocer a la pareja. Y evitar aquellas personas que no son lo que yo necesito.

El elemento Tierra en las relaciones

La Tierra representa a las relaciones. Encontramos tres tipos de tierra como tres grandes arquetipos. Y son estas personas las que más necesitan de las relaciones, o la salud de sus relaciones para tener su equilibrio y su felicidad. Es un aspecto fundamental de sus vidas. Basan mucho su felicidad en sus relaciones sociales, de todo tipo, no solo amorosas, pero estas también.

Para ellos tener una buena relación es una fantástica base. Además, suelen ser personas que se implican mucho en ellas, que demuestran sus sentimientos, son cariñosos, les gustan las atenciones tanto darlas como recibirlas. Lo utilizan para generarse seguridad. ¿Cuál es la contrapartida de este aspecto? Pues ue no recibirlas les genera mucha inseguridad. Si tienes una relación con un Tierra y no le demuestras con gestos, con detalles y palabras que te importa, puede que no lo vea claro. Se sentirá inseguro y eso le hará ser infeliz, tener dudas continuamente. Por otro lado, si tú eres un Tierra que tiene una relación con otro elemento menos cariñoso en sus formas. Eso no significa que el otro no te quiera.

Como además los Tierra son personas que necesitan que todos los suyos a su alrededor estén bien, eso les vuelve a veces muy asfixiantes y puede agobiar a otros elementos más independientes. Es algo que tenéis que modular un poco si sois Tierra.

Son grandes compañeros, muy leales, pero pueden llegar a ser obsesivos con los cuidados. Si por ejemplo tienen de pareja a un metal, en cuyo caso además de su rol natural ejercen de “madre energética”. Se encontrarán con el hecho de que el Metal será menos expresivo o efusivo con sus emociones. No tienen esa necesidad de abrazar, de cuidar, que sí tiene el Tierra.

Y si se trata de un Madera, necesitas darle espacio. Porque cuanto más lo quieras acercar, más lo ahogarás.

Un Agua por ejemplo, estará a muy a gusto siempre que no se sienta que le quieres controlar. Porque la Tierra tiene una inercia natural a ejercer control sobre el Agua. El respeto a su forma de ser, aquí se volverá indispensable.

Si se trata de un Fuego, la mayoría de las veces estarás encantado porque te va a nutrir, va a estar pendiente de ti, cuidará los pequeños detalles. Pero también en ocasiones se va a imponer y no siempre tendrás claro si hace las cosas por ti o por él. Tendrá un montón de pequeños detalless que casi no te darás cuenta: elegir ese lugar porque a ti te gusta. ponerse una prenda porque le has dicho que te encanta…

Con otra Tierra la relación puede estar genial, pero también podría ser una pareja muy monótona, que se atasque con frecuencia, incluso que se lleguen a aburrir.

Puede funcionar tanto una relación de similares como una de complementarios, siempre que no busquemos la relación desde nuestras carencias. La pareja no es algo que rellena mis vacíos, es alguien que me acompaña, me ayuda y comparte vida conmigo.

Los matices de cada subtipo de Tierra:

El Elemento Tierra 2 es la madre, los que van a estar más pendientes de nosotros y también pueden ser los que más nos abrumen con su exceso de cuidados. Pueden caer en el victimismo culpabilizándose de todos los problemas.

Los Elemento Tierra 8 que parecen los más independientes de entre los Tierra, aunque es sobre todo una cuestión de imagen. Son los que más se pueden enfadar, cuando la relación no se adapta a sus expectativas.

El Elemento Tierra 5 necesita tener a los suyos a su alrededor es como “la mamá gallina” con sus polluelos. Y si no están bien, necesitan a todos a su alrededor, pero cómo y cuándo ellos quieran. La gente los quiere mucho, pero algunas personas terminan alejándose de ellos porque si no están bien, en su inseguridad, intentan controlar a los suyos y agobian mucho.

El elemento Madera en las relaciones

Son personas muy leales en el amor. Aunque no son excesivamente cariñosas, no te van a estar diciendo constantemente que te quieren, porque ellos tampoco necesitan que les estén insistiendo con ello. En ocasiones necesitan estar a solas, es su naturaleza. Con ellos las imposiciones no funcionan. Y si le insistes mucho se ahoga.

Pero, que necesite distancia, no significa que no te quiera ni que te engañe. Si está bien, no es fácil que busque otra cosa porque son muy honestos y muy leales, de modo que no le amargues echándole cosas en cara o le expulsarás de tu vida.

Las maderas necesitan espacio, aunque estén bien. Ojo, porque si no están bien son muy irascibles. Y cuando se enfadan pierden un poco el norte, mejor apartarse de su camino y esperar que se le pase, que será rápido. Una vez se le pase, suelen ser muy dialogantes y se puede hablar con ellos de cualquier problema.

¿Qué necesita un Madera? Sobre todo que le respeten y sentirse respetado. Que le acepten, que le respeten su espacio y que no le quieran imponer nada. Conseguirás una relación muy enriquecedora, no te aburrirás con ellos porque siempre andan en mil cosas a la vez.

Si se relaciona con una Tierra, ya lo hemos dicho le puede venir muy bien porque se aportan calidades complementarias, sobre todo al Tierra le da mucha vidilla ese tipo de relación.

Con un Fuego también se van a llevar muy bien. Pero ambos necesitan espacio y eso lo tienen que saber llevar.

Madera con Metal, ambos tienen mucho carácter y pueden ser muy buena pareja porque van a saber respetarse. Pero tienen que aprender a acoplarse, sobre todo en la parte en que la Madera es muy movida y el Metal tiene que aprender a ser flexible, que es uno de sus talones de Aquiles. El principal escollo va a ser el de acoplar sus ritmos que son muy diferentes. El Metal siempre va a necesitar tiempo, que le dejen su tiempo. (Madera es más de independencia de espacio y el Metal de independencia con el tiempo).

La relación de Madera con Agua. Por un lado, el madera está encantado porque es su madre energética, y si está bien y no está en desequilibrio le nutrirá. Pero por otro lado puede tener dificultades por el hecho de que los Agua son muy suyos, y en situación de desequilibrio pueden ser muy asfixiantes, entonces el Madera puede verse “ahogado” por un “exceso de Agua”.

Entre las dos maderas, el Elemento Madera 3 la 3 es la más irascible, más pasional. Y tienen pocos matices grises, son muy de blanco o negro.

En cambio, el Elemento Madera 4 parece a veces que no es tan madera (algo parecido le ocurre al metal 7 respecto al 6), pero que no te engañe porque sí que lo es; es solo que lo lleva de una forma más fluida. Por ejemplo, la Madera 3 se enfada, y cuando se le pasa ya ha terminado todo; la Madera 4 igual no te monta el número, pero es más rencorosa.

Las maderas son muy dialogantes, de modo que si tenéis algún problema: habladlo con ellas. No esperéis a que adivine porque la Madera no se va a dar cuenta, es demasiado práctica.

El elemento Metal en las relaciones

Se les da mal expresar sus emociones, los demás no van a notar lo que están sintiendo, en general.

Son muy introvertidos y en ocasiones se retraen en sí mismos porque están mal y no saben cómo sacar a la luz esas emociones.

Son muy mentales y muy de “lo interior”. Se manejan bien en el control, pero no por inseguridad como en ocasiones les puede ocurrir a otros elementos, en el Metal es por hacer que todo salga bien. Cuando se enfrentan a algo tan incontrolable como son las emociones, para ellos el terreno es especialmente resbaladizo y no saben cómo pisarlo.

Pueden ser personas muy cariñosas y son ante todo muy leales. Honestos, éticos y todo el conjunto de comportamientos honorables. También es verdad que como llegue a ocurrir que un Metal se enfade (sobre todo el Metal 6), te dice “adiós muy buenas” y ya no sabes nada más de él. Necesita que se le respete y en ocasiones que le dejen aislarse consigo mismo. Puede pedirte que no le hables en todo el día, no intentes que cambie de parecer, respétalo y déjale estar.

Te van a decir las cosas muy claras y en la cara, a veces sin miramientos; pero es porque es la forma en la que a ellos les gusta que se les diga también.

Con una pareja Agua que esté en equilibrio el Metal se sentirá bien, la va a nutrir porque es su hija energética. Pero como no esté bien esa persona Agua, va a volver loco al pobre Metal. Pero si están bien ambos, se pueden enriquecer mucho, ya que el Agua le va a aportar muchas cualidades que le van a venir muy bien.

Con un Fuego son parejas muy complementarias, el Fuego le aportará esa chispa al Metal, ese punto de locura o de pasión que a veces le viene bien. Si saben adaptarse el uno al otro será una relación muy rica para ambos. Si el fuego tiene el aspecto social muy desarrollado quizás ahí el Metal se quede más en segundo plano porque no le va tanto el figurar, pero si es un fuego más tranquilo o más mental, sin duda se pueden entender muy bien.

El Metal siempre va a tener que trabajarse la inflexibilidad, porque es su talón de Aquiles. Y les puede volver mandones e impositivos. Querrán imponer a la pareja su forma de ser la relación, pero repito, esto ocurrirá solo cuando no están en equilibrio.

El Elemento Metal 6 mira y entiende muy bien las señales, es el más Metal, el más mental también.

El elemento Fuego en las relaciones

Tienen necesidad de provocar admiración. Les gusta que la pareja les admire, les tenga en cuenta y les valore.

No van a soportar los desprecios, no le menosprecies porque no lo va a llevar bien.

Tienen un problema con todas aquellas emociones que ellos interpreten que puede entenderse como debilidad y si la tienen la esconderán. Otro defecto que tienen es que para el Fuego la culpa siempre es del otro, ellos no aceptan tener la culpa de nada, le darán la vuelta a la tortilla para que no se interprete así.

Son buenos para el diálogo, pero cuando ellos estén preparados. Si intentas presionarles, lo normal es que se cierren en banda.

Van a preferir a las parejas que les luzcan y la que ellos puedan hacer lucir. Les va a ir muy bien parejas con muchas inquietudes culturales, inteligentes, etc. Ellos mismos son personas con las que tampoco te vas a aburrir.

Son personas que exigen respeto pero que también son muy respetuosos con los demás, de manera que no podrán convivir con una pareja que sea maleducada o irrespetuosa con los demás.

Como son muy suyos, a veces les cuesta comprometerse porque quieren tener la libertad de cambiar de idea. Pero cuando se comprometen, cumplirán, porque son muy leales. Pese a que les encanta el halago no suelen ser veletas en el amor, aceptan los cumplidos y no pueden evitar ir un poco de seductores, pero sobre todo es una acción para mantener su autoestima alta, algo que por otro lado se les da muy bien.

Se van a llevar muy bien con todos los elementos siempre y cuando ese respeto y esa admiración mutua están presentes.

Con el Agua es con el elemento que más cuidadoso tendrá que ser, sobre todo por ese impulso de control que tiene el Agua si no está en equilibrio.

En conclusión, si nosotros estamos bien, como decimos “en equilibrio”, entenderemos al otro, su forma de ser, la respetamos y no interpretamos negativamente aspectos que son de su naturaleza. Cuando estamos en “desequilibrio” juzgaremos todos los comportamientos desde nuestras inseguridades y nuestras carencias. Nos haremos daño a nosotros mismos y a nuestra relación. Saldrán todos nuestros demonios a la luz.

Tampoco hay que olvidar que las tendencias variables que marca el año en el que me encuentro, y por eso hablamos del Feng Shui anual que va a condicionar algunas de mis respuestas y las de mi pareja ese año en función de dónde se encuentran en el Bagua anual. (Revisar Podcast 6).

El elemento AGUA en las relaciones

El Agua es el más fuerte de todos los elementos. Es el elemento personal más potente y también el más complejo. Si están bien son muy enriquecedores, pero cuando están mal, van destruyendo allá donde pasan. Tienen cierta responsabilidad con los demás de mantenerse en equilibrio porque de lo contrario son catastróficos.

Lo que mejor van a aceptar es a elementos que les aporten seguridad, que tengan las cosas claras. El respeto también es muy importante.

Como son muy perceptivos, a veces manifiestan emociones que no siempre son suyos, sino del ambiente.

Las relaciones con altibajos son fatales para los Agua, les desequilibrará como a ninguno.

Parece que se acoplan a todo, pero sólo mientras les vaya bien a ellos. En el momento en el que ya no le interesa, se alejará.

Muy importante: si eres pareja de un Agua, cuando venga a contarte el problema que tiene. Nunca lo minimices, por muy nimio que te parezca. Porque, si a cualquiera de por sí le molestaría, al Agua le va a crear una inseguridad en ti y en el respeto que le tienes, que le va a ser difícil recuperar.

1. Ordena

Si estás preparado para encontrar pareja: en tu dormitorio limpia y reorganiza el armario. Retira cualquier prenda que vaya asociada a un recuerdo de una pareja anterior. Ropa que ya no vas a usar. Esto moverá la energía y dejará espacio para que entren cosas nuevas. Ningún recuerdo de tus relaciones anteriores debería estar a la vista. Si son objetos de valor, guardalos en una cajita, fuera del dormitorio. No conservar cartas, ni mensajes (o mails) de anteriores parejas.

2. Cambia el colchón de la cama

Se recomienda cambiar el colchón si ha estado durmiendo muchos años la anterior pareja ahí.

3. Decora en base a parejas

Observa el espacio del dormitorio, no debes tener elementos solitarios: deben estar en parejas: dos cajitas, dos cojines, dos figurillas, dos mesitas de noche (no es necesario que sean idénticas, pero sí que sean parejas)…

4. Incorpora dos cuarzos rosa

Actuación Feng shui tradicional: colocar dos figurillas de patos mandarines de jade o cerámica colocados de forma que se toquen el piquito, como si se dieran un besito. Como sustituto, si no te gusta lo de los patitos, puede sustituirse por dos corazones de cuarzo rosa, que deben mantenerse juntos. Colocados sobre un pañuelo de seda o una cajita bonita forrada de terciopelo rojo, que sea un lugar especial y que estén en contacto.

5. Fotografías de parejas

No colocar fotos de otras personas, ni de personas solas. Imágenes de mujeres o figuras solas deben evitarse. Deben utilizarse imágenes de parejas juntas, en momentos felices.

PARA CONSERVAR LA PAREJA:

Aplican los mismos tips.

Ojo, evitad colocar fotos de la pareja por separado. Y si ponemos fotos de la pareja (siempre de los dos juntos) que sean fotos actuales, no la foto de la boda de hace 15 años.

PARA FAVORECER LA VIDA SEXUAL:

Los dos patitos o los dos corazones puede servir, aunque sería mejor algo más personal.

Usar la ropa interior para seducir, de los colores asociados a mi energía hija (ver ciclo de nutrición).

La pasión se relaciona con los elementos más yang: el fuego y la madera.

RESOLVER UNA PAREJA TÓXICA O INSATISFACTORIA

Nunca consentir la violencia.

Te mereces quererte y que te quieran y es importante que recuperes la fortaleza y tomes decisiones. Todas las actuaciones anteriores sirven y, si lo necesitas, busca ayuda (amigos, profesionales, psicólogos,…) un estudio de Feng Shui personal te puede ayudar a entender por lo que estás pasando y darte claves más concretas para tu situación personal que es única. Te servirá para entender qué necesitas y si eso puedes tenerlo de tu pareja.

Cambiar al otro no es una opción.

Nunca debías pedirle al otro algo que él o ella no quiere. Tendrás que decidir si es algo tan importante para ti. Si lo es, obra en consecuencia.


Escucha los demás episodios del podcast en este link.

1 comentario en «[Podcast] P7. Feng Shui para el amor y la pareja»

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