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Kinergi · Blog · P24. Feng Shui para Segundas Viviendas. Llévate el Feng Shui de vacaciones.

P24. Feng Shui para Segundas Viviendas. Llévate el Feng Shui de vacaciones.

Si eres de los afortunados que van a disfrutar de las vacaciones en una segunda vivienda, apartamento, casa de pueblo o en un hotel; tenemos algunos consejos y recomendaciones que puedes seguir para llevarte el Feng Shui contigo de vacaciones. ¡Vamos allá! Porque estés donde estés siempre puedes hacer pequeños cambios que te ayudarán a estar mejor.

1. Dispones de una segunda vivienda

Lo primero que debes saber es que, si eres propietario de una segunda vivienda, aunque sólo la emplees en vacaciones o los fines de semana; el FS de esta casa también hay que tenerlo en consideración y también te afecta.

Lo ideal sería que también contases con un estudio de Feng Shui de este espacio, pero si aun no has podido hacerte con él, aplica todo lo que hemos visto en los podcast destinados a cada espacio de la vivienda. Si estás empezando y quieres cubrir los indispensable, comienza siguiendo estos consejos:

Asegurarte de que aquellas posiciones en las que te colocas con frecuencia: la cama, el sofá, el rincón de descanso; la distribución de los animales celestiales sea la correcta. Te recordamos: la espalda (tortuga) debe quedar protegida, lo que tenemos delante (ave) debe estar despejado, lo que se sitúa a tu mano izquierda (dragón) bien sea una lámpara, una cajonera, una estantería o una planta; siempre será más alto que lo que se sitúe a tu derecha (tigre).

La colocación correcta de los animales disminuye el riesgo de conflictos y puesto que tras las vacaciones es cuando más rupturas de pareja se producen, evitar los desencuentros durante este periodo es una forma de facilitar la convivencia de las parejas.

Debes mantenerla en orden y en buen estado, no puedes permitir que se convierta en un lugar de almacenar trastos viejos o inservibles.

Si permites que se acumulen objetos inútiles generas estancamientos y bloqueos, en especial en lo relacionado con la parte lúdica personal de tu vida. Estarías atascando esa parte tan importante de tu vida, poniendo impedimentos a disfrutar, a descansar, reír, pasarlo bien. Impide que seas tu mismo, en esos momentos en los que no estás abrumado por otras obligaciones.

No dejes para las vacaciones una larga lista de mantenimientos y tareas, se trata de una época de descanso para toda la familia, no la conviertas en trabajos forzados.

Precisamente, en la línea del punto anterior es importante que la casa sea práctica, cómoda y casi minimalista. No debe requerir muchos cuidados, y si tiene alguno es conveniente que se haga en colaboración con la familia, realizar las tareas entre todos, como un juego, como parte de lo lúdico.

Si te desplazas a una vivienda en la que dispones de menos espacio o no puedes disfrutar de una habitación propia, en este caso, sí que es importante que cada cual disponga de su pequeño “rincón personal”. No es necesario que esté aislado, lo importante es que esté a tu gusto, que sea cómodo para tí, que tenga tus cosas o lo que a tí te gusta: tu libro, tu manta, tu cojín favorito…

Un error frecuente es conservar recuerdos de anteriores matrimonios o parejas, igual que en la casa principal, no debes mantener esa energía en tu vida, es el momento de dejarla pasar. No conserves algo sólo por su valor económico si te trae recuerdos de experiencias pasadas dolorosas. El Fneg Shui nos recomienda dejar lugar para atesorar nuevos recuerdos que estamos creando cada día.

“Estamos en caída libre hacia el futuro. No sabemos a dónde vamos. Las cosas están cambiando muy rápido, y siempre que vas por un largo túnel, aparece la ansiedad. Todo lo que tienes que hacer para transformar tu infierno en paraíso, es convertir tu caída en un acto voluntario.”

Joseph Campbell

 

Si usas el espacio para guardar material de temporada, no habría ningún problema siempre y cuando tengas un lugar para ello y lo mantengas limpio y ordenado. Recuerda cada cosa en su lugar.

Recuerda: no guardes objetos inútiles: libros del colegio de tus hijos, cunas infantiles, juguetes de cuando eran pequeños,…o lo que es peor; que le guardes ese tipo de objetos a otros miembros de la familia o amigos.

Tampoco dejes que tus amigos/familia se te planten a todas horas a comer o a pasar el día y eso te cargue de trabajo adicional no compartido. Reivindica que todos estáis de vacaciones y busca una fórmula equilibrada para repartir las tareas. Lo mismo con tus hijos. En especial las madres y padres, romper con la dinámica de servir a todas horas a vuestros hijos, que todos colaboren y descansar también vosotros.

2. Has alquilado una casa/apartamento por vacaciones

Si vas a estar al menos unos días puede merecer la pena que hagas pequeñas modificaciones que luego podrás deshacer antes de irte, para dejar las cosas tal y como estaban.

Por ejemplo, revisa si puedes reorientar algún mueble que esté muy mal ubicado: un sillón de espaldas a la puerta, un elemento que entorpece el paso, son cositas que tal vez sí puedes desplazar a una posición mejor.

Revisa siempre la colocación de los animales celestiales a tu alrededor, como ya hemos comentado, en ocasiones solo cambiando una lámpara o una planta de posición puedes conseguir estructurar mejor tu posición. Inténtalo al menos para la cama y/o tu rincón favorito, los lugares en los que pasarás más tiempo.

Puedes llevar contigo una sabanita o un foulard con unas ventosas por si necesitas cubrir un espejo para dormir mejor.

También algunas cositas que son tuyas y te ayudan a hacer más tuyo un rincón: tu perfume, el libro que estás leyendo, tus zapatillas de andar por casa,…

Si tienes algún símbolo protector, también puedes llevarlo contigo y colocarlo en el espacio.

Estas actuaciones de FS si no puedes realizarlas para todos los miembros de la familia no te preocupes, hazlas para tí y tu pareja si sois los cabezas de familia; y con eso ya repercutirás en un beneficio para todos.

Si es uno de esos alojamientos en los cuales pones tú la ropa de cama, aprovecha y lleva contigo las sábanas en los colores que os refuerzan para cada uno y añadirás un punto a tu favor. ¿Recuerdas cuáles son? Vuelve al podcast 23.

Un último punto, para practicantes más avanzados: siempre puedes aportar los animales al espacio desde tu interior trabajando los diferentes arquetipos desde dentro de tí. No puedes colocar nada a tu favor pero puedes: estudiar el destino, preparar actividades para organizar con la familia, asegurarte que conoces toda la información útil que requieres del destino, etc. Ese trabajo previo hará que tú como cabeza de familia llegues con los animales bien establecidos en tu interior. Igual que en el FS se actúa en el exterior para influir el interior; en este caso puedes trabajar a la inversa, tú desde tu trabajo interior fortaleces el espacio y eso será favorable para tí y para todos los que conviven contigo.

3. Compartes casa con tu gran familia

Probablemente esta será una de las casuísticas que puede ser más maravillosa y a la vez más difíciles de manejar. Es uno de esos momentos en los que vas a trabajar sobre las tierras, seamos de ese elemento kua o no. La base, las raíces, la familia,…

Si no tienes buena relación con la familia, no te sientas obligado a pasar el verano con ellos, minimiza los contactos a lo estrictamente necesario. Si vives tu época de descanso con esa tensión, te va a perjudicar en esa relación y en todo tipo de relaciones: tu pareja, tus amigos, etc.

La familia es nuestra base, observa con qué actitud vuelves a ella, que sea con la máxima armonía y con intención de disfrutar.

Si pese a todo vas a una casa familiar, que no es tu casa, es de tus padres, de tus abuelos, etc. No puedes imponer tus ideas, sean las que sean. Relájate y deja que cada cual viva su casa como considere mejor.

Dentro de esa convivencia comunitaria, intenta hacerte con un espacio que sea tuyo, puede ser tu habitación, y adáptate ese espacio que esté a tu gusto y que te sirva de refugio cuando necesites aislarte o recargarte; o simplemente coger un poco de distancia.

 

En ocasiones estas casas que han formado parte de nuestra familia por generaciones tienen mucha memoria acumulada de buenos momentos y de épocas tristes, te van a mover a nivel interno muchas cosas solo por estar allí. Has crecido sobre los cimientos de muchos de esos recuerdos. Seamos más como los niños, poniendo el foco en lo divertido, en todo lo positivo y relajemos la presión de los recuerdos más penosos.

Como en el FS la vida es cambio, todo lo que ha sido de cierta manera puede cambiar, puede mejorar. Los demás cambian y nosotros también. Olvida las vieja lista de agrabios, ni el otro ni tú sois ahora las mismas personas, qué sentido tiene alimentar viejas rencillas.

Si una casa familiar pasa a ser de tu propiedad:

  • Realiza una limpieza profunda, elimina todo aquello que tu no quieres o no necesitas. No conserves objetos por presión de los demás, por pena o porque tengan solo valor económico.
  • No es mala idea que hagas un cambio de imagen a la casa, para hacerla más tuya; si te apetece. Te ayudará a hacer más tuyo el espacio.
  • Elige qué elementos conservas como recuerdos, que estén asociados a recuerdos alegres y selecciona unos pocos buenos recuerdos.
  • Deja muy claro que, si ahora la casa es tuya, solo tú decides sobre ella, que no intenten imponerte nada otros familiares, aunque tengan conexión emocional con la casa.

4. Vas a pasar unos días en un hotel

  • Llévate un pañuelo grande y unas ventosas por si necesitas tapar algún espejo.
  • Coloca tus cosas para estar cómodo en el espacio: tu libro, tus zapatillas, tus cositas del día a día.
  • Si usas perfume puedes vaporizar un poco, los olores conectan mucho la sensación de familiaridad.
  • Si sueles llevar algún protector, un talismán o un armonizador puedes colocarlo en el espacio.
  • Mantén la puerta del cuarto de baño cerrada, eso seguro que comomínimo sí puedes hacerlo.

5. Si tu casa/apartamento es ocupado por otras personas

Bien porque la alquilas o bien porque practicas el intercambio de casas. Te damos unos consejos básicos.

  • En primer lugar, mejor si usas tu segunda residencia para este fin, manteniendo tu hogar principal para la familia exclusivamente.
  • Si se trata de una vivienda que alquilas o cedes durante la mayor parte del año, lo adecuado sería hacer un estudio de FS de ese espacio para adaptarlo a ese fin y facilitar que no tengas problemas con inquilinos, y que además los mismos se sientan cómodos y a gusto. Si consigues que el espacio vibre con una determinada energía (así le llamamos nosotras), atraerá a personas que “sintonicen” con esa misma disposición.
  • Es importante que, si alquilas una casa, la cuides. Si tú lo mantienes todo arreglado, mueves una energía que fluirá de manera favorable. Equivale a empezar una relación con la mejor disposición posible, para provocar ese mismo tipo de respuesta.
  • Asegúrate como mínimo de tener los muebles bien colocados y distribuidos, según todas las características que te hemos ido contando en los diferentes podcasts sobre cada uno de los espacios.
  • Recuerda que mientras otra persona habita tu casa, es su hogar; aunque tu mantienes la propiedad debes aceptar que temporalmente es la casa de otra persona. Debes respetar eso. Si no te fías, es mejor que no la alquiles, significa que hay carencias internas dentro de tí que deberías resolver antes.

Escucha los demás episodios del podcast en este link.

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